Varios Temas: ENEMIGO, CONTRINCANTE, RIVAL

Enemigo, Contrincante, Rival…en un mundo que a veces parece una competencia constante, saber en qué "gaveta" emocional poner a cada persona no es un acto de frialdad, sino de supervivencia psicológica. No todos merecen el mismo tipo de energía, ni todas las confrontaciones requieren el mismo escudo.

Como la gente todo lo que no sea estrictamente apegado a sí, lo considera enemigo, incluso inventándoselo y defendiéndose de quien no le está atacando, hemos disgregado esta confusión en varios temas para definir esos límites y gestionar cada perfil con elegancia y firmeza.

enemigo, contrincante, rival
 

El tridente de la oposición: Diferencias de trato

Aunque el enemigo, contrincante, rival (intercalen una o entre ellos y comenzarán a detallar que hay diferencias) están "en frente" de nosotros, la intención y el respeto varían drásticamente.

Perfil

Definición

El Trato Correcto

Rival

Alguien que compite por un mismo objetivo (un ascenso, un premio). Hay respeto mutuo.

Deportivo. Se le reconoce el mérito. Se compite con ética para que la victoria valga la pena.

Contrincante

Un opositor circunstancial (en un debate, un juicio o un juego). Es técnico, no personal.

Profesional. Se enfoca en los hechos, no en la persona. Se mantiene la cortesía básica y el rigor.

Enemigo

Alguien que busca tu perjuicio personal o emocional. Hay una intención de daño.

Estratégico. Distancia máxima. No se le regala información ni emociones. Se gestiona con frialdad.

Cómo enfrentar a un enemigo, contrincante, rival sin caer en la maldad

La clave es la asertividad radical. Contra un enemigo, la "venganza" más efectiva no es devolver el golpe, sino la irrelevancia. Si te vuelves predecible a través de la ira, le das el control. Si te mantienes imperturbable, su ataque pierde el objetivo.

 

La gestión de lo incómodo y lo indiferente

Aquí entramos en el terreno de las energías que "drenan" sin llegar a ser una guerra abierta.

 

El Indiferente: El arte de no golpear puertas cerradas

A veces duele más el vacío que el rechazo. Si alguien te muestra indiferencia, el error común es redoblar esfuerzos para "hacerte notar".

  • La actitud: El “Efecto Espejo”. Si no hay retorno, retira la inversión. No creas que deben darte lo que das por igual, pero sí hay indiferencia y vacío, ¿Qué haces allí desgastándote?
  • El límite: No mendigar atención. La indiferencia se combate con una vida ocupada y valiosa propia, lo que te ocupa y atrae victorias y tranquilidad.

 

El Incómodo: El manejo del roce constante

Ese compañero de trabajo o pariente que simplemente "no encaja" o cuya presencia genera tensión.

  • La actitud: Cortesía mínima indispensable, tampoco vas a ser lo que no eres sólo porque te es incómodo; recuerda que es algo que parte de ti y tú debes mantener el orden. Evita temas profundos o personales.
  • El límite: Establecer una "aduana" conversacional. Si el tema se vuelve molesto, se corta con un: "Prefiero que hablemos de [tema neutro]".

 

La Deslealtad: ¿Perdonar, olvidar o desterrar?

La deslealtad es una ruptura de un pacto implícito o explícito, que puede ser el origen de un enemigo, contrincante, rival. Es la más difícil de procesar porque requiere haber confiado previamente.

  • Cómo tratarle: Con una "degradación" de cargo. Alguien desleal pierde el derecho a tu vulnerabilidad. Puedes mantener una relación civil si es obligatorio, pero la confianza queda revocada permanentemente.
  • Cómo olvidarle: El olvido no es amnesia, es falta de importancia. Dejas de hablar de lo que te hizo. Cuando el nombre de esa persona ya no evoca una respuesta física (nudo en el estómago, tensión), habrás ganado.
  • La salida elegante: No hace falta un gran discurso de ruptura. El silencio y la retirada gradual suelen comunicar mucho más que un grito de traición.

 

Reglas de oro para tu "higiene social" al declarar que tienes enemigo, contrincante rival (recuerden el ejercicio de intercalar la “o” entre esos conceptos)

1. No psicologices al malvado: No pierdas tiempo intentando entender por qué alguien es desleal. Acepta el hecho y ajusta tu distancia.

2. Tu paz es cara: Si alguien te cuesta tu salud mental, el precio es demasiado alto.

3. La "Grisalla": Contra gente tóxica o incómoda, conviértete en una "piedra gris": aburrido, sin reacciones emocionales, sin nada interesante que ofrecerles. Se irán a buscar otra víctima más entretenida.

"No es necesario odiar para protegerse; basta con saber quién es quién."

 

Tengan en cuenta que un enemigo no es precisamente a alguien que debes atacar o agredir físicamente, también le combates en el predio de las ideas, el buen uso de la palabra y la demostración con hechos de que en ti imperan los valores humanos que de la cual ese ser, es enemigo.

Por otro lado, un contrincante se limita al área competitiva en cualquiera de las ramas del saber y el hacer humano. Y un rival, es quien está a tu altura intelectual, moral, física y busca hacer cosas para superarte y tú por igual, lo que a ambos también los hace competentes sí lo saben administrar bien.

Es mejor tener un rival, que un contrincante; y mejor éstos, que un enemigo.

Lcdo. Argenis Serrano 

Comentarios

Blogs de Argenis Serrano