En los últimos años, la
red se ha llenado de infinidad de relatos sobre fenómenos sobrenaturales en
diversos sistemas de transporte subterráneo alrededor del globo. Entre las
leyendas más conocidas destacan las de la estación Tirso de Molina en Madrid, la
niña fantasma que vaga por las instalaciones de Boulevard Puerto Aéreo en la
Ciudad de México o la princesa egipcia que embruja la antigua estación del
Museo Británico en Londres.
Sin embargo, estos no son
los únicos lugares donde trabajadores y viajeros comparten espeluznantes
encuentros con aparecidos, seres descarnados y ecos del pasado que se niegan a
abandonar este plano terrenal.
Nueva York: El vagón de lujo y los ecos ancestrales
Como uno de los sistemas
más antiguos y emblemáticos del mundo, el metro de Nueva York alberga infinidad
de mitos urbanos:
- El
tren de August Belmont Jr.: Durante las
madrugadas, diversos testigos afirman haber visto un lujoso tren fantasma.
Se dice que perteneció al magnate August Belmont Jr., pieza clave en la
creación del subterráneo neoyorquino. El convoy destaca por su interior de
asientos de piel, revestimientos de caoba y cortinas de seda, exactamente
igual al vagón privado en el que el empresario viajaba hacia el hipódromo
de Queens.
- La
estación City Hall: Hoy en día fuera de servicio
comercial y usada solo para recorridos turísticos, en sus túneles aún se
escuchan gritos y cánticos de los nativos de la tribu Lenape. Se cree que
perdieron la vida en una batalla ocurrida en ese mismo lugar, un fenómeno
reportado desde los inicios de su construcción a principios del siglo XX.
- Apariciones
célebres: En la línea hacia Harlem, se ha
divisado el espectro del alcalde George McClellan en las cabinas de trenes
vacíos. Asimismo, en la Gran Estación Central ronda un terrier escocés que
muchos identifican como Fala, la mascota del presidente Franklin D.
Roosevelt. Quienes han intentado seguir al perro aseguran que se desvanece
al chocar contra un muro que antiguamente daba acceso al búnker
presidencial.
- Casos
particulares: Entre los relatos más insólitos se
encuentra el de un joven practicante de breakdance, quien juró
haber visto a su difunto abuelo en una plataforma, y el de una pasajera
del tren No. 1 que presenció cómo las puertas del vagón se abrían y
cerraban violentamente en medio de la noche, como si una fuerza invisible
impidiera el funcionamiento del mecanismo.
Glasgow: El misterio de los túneles escoceses
Inaugurado el 14 de
diciembre de 1896, el Subterráneo de Glasgow es el tercero más antiguo del
mundo. Su actividad paranormal comenzó durante la época de excavaciones, cuando
los trabajadores desenterraron cientos de fosas comunes pertenecientes a las víctimas
de la peste negra medieval.
- El
Traqueteo (The Clatter): Durante las obras
entre Shields Road y West Street, tras el hallazgo de fragmentos de huesos
y dientes, emergió un orbe luminoso que acosaba a los obreros acompañado
por un ensordecedor ruido metálico, semejante al golpe de ollas y
sartenes. Décadas después, en ese mismo tramo, el personal reportó la presencia
de una criatura espectral con aspecto de niño híbrido (mitad humano, mitad
animal) que devoraba carne cruda.
- Estación
Hillhead: En la década de 1970, empleados
reportaron la presencia de una mujer vestida a la moda de los años 30 que
se limitaba a sonreírles desde los andenes desiertos. Además, en el túnel
que conecta con Kelvinbridge se escuchan conversaciones y cantos en
dialectos antiguos del inglés escocés, acompañados de golpeteos
inexplicables en las paredes.
- Encuentros
en la red:
- En
el depósito de Broomloan Road, un hombre misterioso suele aparecer
sentado en las cabinas de los trenes estacionados. A menudo pide a los
equipos de mantenimiento que lo guíen a la salida, solo para desvanecerse
al llegar a la superficie.
- En
St. George's Cross, se avista la figura flotante de un ahorcado
con ropas victorianas.
- En
St. Enoch, estación que data de la Segunda Guerra Mundial, se
reportan episodios poltergeist (como fluido verdoso saliendo de
las paredes, empujones violentos y cordones de zapatos que se atan
solos), además del espectro de un gato.
- En
Kelvinbridge, la policía llegó a atender llamadas nocturnas donde
se escuchaba el estruendo de una feroz pelea campal en una estación
completamente vacía y cerrada al público.
- West
Street, la estación más embrujada: Es el punto con
mayor concentración de fenómenos. Destacan dos historias principales: la Dama
de Gris, el espíritu de una madre que falleció arrollada en los años
20 tras lograr salvar a su hija (cuyos llantos y pasos aún se escuchan en
el andén), y Robert Cobble, un antiguo heredero adinerado que cayó
en la indigencia y congeló hasta morir en la entrada del edificio, donde
los transeúntes aseguran seguir viéndolo tiritar de frío.
París: La tragedia de Couronnes
El 10 de agosto de 1903,
la estación Couronnes de la línea 2 sufrió un voraz incendio a bordo de un tren
que cobró la vida de 84 personas, convirtiéndose en la mayor tragedia en la
historia del metro parisino.
Hasta el día de hoy, los
usuarios afirman sentir una densa atmósfera de fatalidad y opresión al esperar
en el andén. En horas de poca afluencia, es habitual divisar sombras que se
desplazan por las vías, así como ruidos extraños y murmullos que susurran
directamente al oído de los viajeros.
Pekín: El tren de medianoche para los difuntos
La construcción de la
Línea 1 del metro de Pekín estuvo rodeada de constantes accidentes, fallas
mecánicas y retrasos inexplicables. La leyenda urbana atribuye estos percances
a la destrucción de numerosas tumbas ancestrales durante los trabajos de
excavación, lo que habría enfurecido a los espíritus de los difuntos.
Para solucionar la
situación, se rumora que el gobierno contrató monjes para realizar ritos de
pacificación y fijó el horario de cierre antes de las 11:00 p.m., respetando la
creencia china de que el descanso de los muertos ocurre entre las 11:00 p.m. y el
1:00 a.m.
Como parte del acuerdo
espiritual, se estableció que, una vez desalojados los pasajeros, los trenes
realizarían un último recorrido en penumbras para transportar a las almas de
vuelta a sus lugares de reposo. Milagrosamente, tras implementar esta medida,
las anomalías e incidentes en la línea cesaron de forma definitiva.






