El surgimiento de
iglesias paralelas a la Iglesia Católica Apostólica Romana, a partir del
movimiento iniciado por Martín Lutero en 1517, no fue un evento singular, sino
un proceso de ramificación continua que se extendió durante siglos.
Este proceso, conocido
inicialmente como la Reforma Protestante, estableció las bases para una
diversidad cristiana que perdura hasta el presente, creando grandes familias
denominacionales que han dado lugar a miles de congregaciones autónomas,
bastante cuestionables en su proceder, separatismo, financiamiento, aunque en
su propia formación gregaria, sea por intereses de captación y sumisión, ayudan
a los suyos y dan algunas migas al entorno.
Cronológicamente, las iglesias
paralelas a la Iglesia Católica surgieron de esta forma, luego que Martín
Lutero se molestara por la disciplina y abnegación de la iglesia y quisiera
hacer las cosas a su modo. Por ello es que estas iglesias son de fundación por
el hombre y sus intereses y no provenientes de Cristo ni poseedoras de un
apostolado como lo tiene la iglesia Católica (el apóstol San Pedro) y la
iglesia ortodoxa (el apóstol San Andrés)
📅 Siglo XVI: El gran Cisma
y el nacimiento de las grandes familias
La cronología de las
iglesias paralelas comienza con las acciones de Martín Lutero y se extiende
rápidamente por Europa, dando lugar a los tres pilares del protestantismo
histórico.
La primera ola de la reforma (c. 1517-1550)
Luteranismo (c. 1517):
Inicia formalmente con la publicación de las 95 Tesis de Martín
Lutero en Wittenberg (Alemania). Se centra en la doctrina de la Sola
Scriptura (solo la Escritura) y Sola Fide (solo la fe). Las Iglesias
Luteranas se consolidaron inicialmente en el norte de Alemania y los países
escandinavos, a menudo con un fuerte apoyo estatal.
Anabaptismo (c. 1525):
Casi simultáneamente en Zúrich, Suiza, surge una escisión más radical del
movimiento reformista. Los Anabaptistas (rebautizadores) rechazaron el
bautismo infantil y promovieron la separación estricta entre la Iglesia y el
Estado. Este movimiento no generó una única estructura eclesial, sino que dio
lugar a comunidades como los Menonitas y los Amish,
caracterizadas por su pacifismo y vida comunitaria sencilla.
Calvinismo (o Iglesias
Reformadas) (c. 1530): Desarrollado por Ulrico Zuinglio
en Zúrich y consolidado por Juan Calvino en Ginebra. El calvinismo se
distinguió por su énfasis en la soberanía absoluta de Dios y la predestinación.
Esta tradición influyó en el desarrollo posterior de las iglesias Presbiterianas
(Escocia, Francia) y Congregacionales (Inglaterra, América).
Anglicanismo (c. 1534):
En Inglaterra, la ruptura con Roma se produjo por motivos políticos, cuando el
rey Enrique VIII se declaró Jefe Supremo de la Iglesia de Inglaterra a
través del Acta de Supremacía. El Anglicanismo se estableció como una "vía
media" (via media), manteniendo una estructura episcopal similar a
la católica, pero adoptando teología protestante.
⛪ Iglesias paralelas a la iglesia católica en los Siglos XVII y XVIII: Puritanismo y el surgimiento de las denominaciones por avivamiento
Tras el tumulto inicial,
el protestantismo continuó fragmentándose, impulsado por movimientos que
buscaban una piedad más personal y un distanciamiento de las estructuras
eclesiásticas establecidas.
Puritanismo (siglo XVII):
Un movimiento dentro del Anglicanismo que buscaba "purificar" la
Iglesia de toda influencia católica. Aunque no formaron una sola iglesia, sus
ideales (énfasis en la piedad personal y el estudio bíblico) dieron origen a
muchas de las Iglesias Congregacionales y Presbiterianas que colonizaron
Norteamérica.
Bautistas (c. 1609):
Surgidos del puritanismo inglés. La principal característica de las Iglesias
Bautistas es la creencia en el bautismo de creyentes por inmersión
(similar a los anabaptistas) y la autonomía de cada congregación local. Se
expandieron enormemente en Estados Unidos.
Metodismo (c. 1738):
Fundado por John Wesley y su hermano Charles, en el contexto de un gran
avivamiento espiritual en Inglaterra y Norteamérica. El Metodismo se separó
formalmente del Anglicanismo buscando una piedad más organizada y la
evangelización activa de las masas, haciendo hincapié en la necesidad de la santidad
personal.
📈 Iglesias paralelas a la iglesia católica en los Siglos XIX y XX: La era
del evangelicalismo y el movimiento pentecostal
Los siglos XIX y XX
vieron un crecimiento exponencial y una mayor diversificación, a menudo
impulsada por movimientos de "restauración" y avivamiento
transdenominacional, que culminaron en el surgimiento de las iglesias
evangélicas y pentecostales modernas.
Adventismo (c. 1830s):
Surgió de los llamados "Grandes Despertares" en Estados
Unidos, enfocándose en la inminente segunda venida (el "advento") de
Jesucristo. La Iglesia Adventista del Séptimo Día, formalizada a partir
de 1863, se distingue por observar el sábado como día de reposo y por su
énfasis en la salud.
Restauracionismo (siglo
XIX): Movimientos que buscaron restaurar la forma y
práctica del cristianismo primitivo, libre de las tradiciones históricas. Un
ejemplo es el movimiento de los Discípulos de Cristo, La Iglesia de
Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (los mormones) o las Iglesias
de Cristo.
Pentecostalismo (c.
1901-1906): Este movimiento marcó un hito en la
historia de las iglesias paralelas y se considera el fenómeno de crecimiento
cristiano más grande del siglo XX. Nació en avivamientos como el de la Calle
Azusa en Los Ángeles (1906). Su característica distintiva es la creencia en
la actualidad de los dones del Espíritu Santo, como el hablar en lenguas
y las sanaciones divinas. Este movimiento dio lugar a denominaciones masivas
como las Asambleas de Dios y la Iglesia de Dios (Cleveland) (en
Sudamérica, los mentados “Pare de Sufrir”).
Movimiento Carismático
(c. 1960s): Surge como una extensión del
pentecostalismo, pero operando dentro de las iglesias protestantes
históricas (luteranas, anglicanas, bautistas) e incluso, en su fase inicial,
dentro del catolicismo (Renovación Carismática Católica). No es una nueva
denominación, sino un movimiento transdenominacional que enfatiza las
experiencias espirituales.
Iglesias Evangélicas No
Denominacionales (Siglos XX-XXI): En la actualidad, una
tendencia creciente es la aparición de iglesias que, aunque teológicamente
reformadas o evangélicas, rechazan la afiliación a grandes estructuras
denominacionales históricas. Funcionan de manera independiente, a menudo
con un enfoque moderno en el marketing y la tecnología, constituyendo
una de las formas de cristianismo de más rápido crecimiento a nivel mundial,
donde a Dios se le adora en una tarima de show y no en un altar.
Nota final: El
resultado de la obra de Lutero es un cristianismo occidental polarizado, donde
la Iglesia Católica se reafirmó en la Contrarreforma y las iglesias paralelas,
bajo el paraguas del Protestantismo, han continuado un proceso constante de
adaptación, cisma y renovación con varios temas positivos pero mucho de
oscuridad en quienes las dirigen y cómo las asumen sus fieles, siendo en
algunos casos las víctimas de los ataques y manipulación a su fe profunda.


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