El agro en Colombia se ha
transformado en un motor en expansión que ha logrado ser el verdadero
protagonista de la economía nacional, incluso ante los problemas con el ELN y la
cuarta Marquetalia o las FARC.
En los últimos años, el
campo colombiano ha dejado de ser visto únicamente como un sector tradicional
para consolidarse como una de las columnas vertebrales del desarrollo económico
del país. Según los reportes más recientes del Ministerio de Agricultura y
la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA), el sector
agropecuario se ha posicionado como el segundo motor de la economía nacional, superado
nada más por el sector de servicios. Este renacer del agro no es producto del
azar, sino de un crecimiento sostenido en la producción, la diversificación de
cultivos y una apuesta decidida por la seguridad alimentaria y la exportación
que ha trascendido incluso a las malas y populistas políticas de la presidencia
2022 - 2026.
El crecimiento macroeconómico del campo
El sector de agricultura,
ganadería, caza, silvicultura y pesca alcanzó hitos históricos en 2025 y, con
el mismo estilo de trabajo y salvando condiciones climáticas y/o sociales,
puede subir hasta en un 13% en 2026 y años subsiguientes. En términos de valor
agregado, el sector creció un notable 7,1% en los primeros meses del año,
representando una participación del 11,4% en la economía nacional.
Este dinamismo ha
permitido que el agro supere el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB)
nacional, evidenciando que la ruralidad está jalonando la recuperación
económica tras años de incertidumbre.
¿Lo nota la población?, sí,
es así. Porque ver mantenerse los precios de los productos que el agro en
Colombia ofrece y se materializan en la elaboración de buñuelos, pan de bono Ajiaco Colombiano y el consumo de frutas y vegetales que a niños y adolescentes
mantienen sanos y bien nutridos, confirma que hay mayor producción y precios
asequibles, además de una llegada igualitaria a los rincones más necesitados
del país.
La relevancia del sector
se ve reflejada en el Índice de Seguimiento a la Economía (ISE), donde
se observa un aumento significativo tanto mensual como anual. Por ejemplo, en
periodos clave de 2024 y 2025, el agro ha mantenido variaciones positivas
superiores al 7%, impulsadas por una mayor oferta de alimentos y un
fortalecimiento de los mercados regionales.
Los protagonistas de la producción: cultivos que crecen y fortalecen el agro en Colombia
El panorama productivo
colombiano está liderado por productos clave que aseguran el abastecimiento
interno y conquistan mercados internacionales.
1.
Arroz y Papa:
El arroz se ha consolidado como el cultivo con mayor peso en la canasta
agroalimentaria. Con más de 508.000 hectáreas sembradas en el primer semestre
de 2025, su crecimiento anual del 2,6% garantiza la estabilidad de este
alimento básico. Por su parte, la papa ha experimentado un repunte
impresionante, con un salto del 15,8% en su producción, alcanzando más de 2,14
millones de toneladas gracias a condiciones climáticas favorables y mejores
precios para el agricultor.
2.
Café y Cacao:
El café sigue siendo el embajador de Colombia ante el mundo. En 2025, el valor
agregado del café creció por encima del 30% en ciertos trimestres, impulsado
por la renovación de cafetales. El cacao no se queda atrás, con un crecimiento
acelerado en sus exportaciones (119% en valor), aprovechando los altos precios
internacionales.
3.
Cultivos Transitorios y
Diversificación: El maíz ha mostrado una mejora sustancial
en sus rendimientos, creciendo un 11,5% en producción. Asimismo, se observa un
interés renovado en productos como la arveja, el ñame y las hortalizas, que han
mejorado su productividad por hectárea mediante la implementación de prácticas
sostenibles.
4.
Acuicultura y Ganadería:
Uno de los subsectores más dinámicos es la pesca y la acuicultura, con
crecimientos que rozan el 18%. La producción de tilapia y camarón se ha
orientado con éxito hacia la exportación. En el ámbito pecuario, la carne de
cerdo y el sector avícola (pollo y huevo) mantienen una escala ascendente,
batiendo récords de consumo interno.
Retos y perspectivas de futuro
A pesar de las cifras
alentadoras, el agro en Colombia enfrenta desafíos estructurales. Según
informes de Forbes Colombia, aunque el área sembrada ha aumentado (un
0,8% global en 2024), existe el reto de mejorar la logística y la trazabilidad
para que los productos lleguen de manera más eficiente a los puertos. La
transición hacia economías limpias y el fortalecimiento de la Reforma
Agraria son pilares fundamentales que este gobierno ha querido presentar y
que deben ser tomados por el siguiente para asegurar que este crecimiento sea
inclusivo y sostenible en el tiempo.
El aumento en las
exportaciones agroindustriales —que en junio de 2025 crecieron un 35%—
demuestra que el mundo demanda productos colombianos. El aguacate Hass, la
lima Tahití y el banano continúan ganando terreno en mercados exigentes
como Estados Unidos y Europa.
El agro en Colombia
atraviesa un momento de transformación profunda, que amerita de varios temas a
mejorar tanto en vialidad, seguridad y compromiso con la ciudadanía, además del
mejor aprovechamiento de tierras fértiles que han sido desaprovechadas.
De ser un sector
relegado, ha pasado a ser el protagonista que sostiene el empleo regional y la
estabilidad del país. Con el arroz, el café y la ganadería como estandartes, y
con nuevos jugadores como la acuicultura y el cacao ganando fuerza, el campo colombiano
reafirma su vocación productiva.
El desafío en este 2026
será mantener estos ritmos de crecimiento, tecnificando el campo y garantizando
que la bonanza llegue a los pequeños productores, quienes son la base de este
gran motor económico.

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