"AY QUÉ NOCHE TAN PRECIOSA" ¿EL CUMPLEAÑOS FELIZ MÁS LARGO DEL MUNDO?

Hablando de varios temas con amigos, para distraer la mente de tantas preocupaciones y dolor que hoy nos embargan, llegó el tema del cumplea...

jueves

Mc DONALD'S VA DE MAL EN PEOR

McDonald's se está gastando 8.5 mil millones de dólares para averiguar por qué las familias dejaron de ir.

Yo les puedo ahorrar esos 8.5 millardos de una vez, más allá de la idea de que -al menos en Venezuela-, las hamburguesas de sus locales deberían ser grandes y “con todo” como las callejeras o de otros locales que han entendido cómo debe ser una hamburguesa en esta tierra, incluso con los toques gourmet.

Quitaron el parque de juegos. Así de sencillo.

El plan, que anunciaron el miércoles en el día del inversionista, es: mejor comida, servicio más rápido, corotos nuevos, herramientas de inteligencia artificial, entrenamiento para atender bien a la gente y meterle con todo al pollo y a las bebidas. Lo llamaron Next. El cuento de ellos es hacer que los clientes se sientan más cómodos.

A Wall Street le gustó tanto la idea que las acciones cayeron un 5% directo al foso, su nivel más bajo desde 2022.

En cinco años, las acciones de McDonald's han bajado un 3%. Mientras tanto, la empresa mamá de Burger King subió un 14%, y los dueños de Taco Bell y KFC subieron un 13%.

Esto no es un lío de las hamburguesas. Esto es un lío propio de McDonald's.

Así que hablemos de quién era el que comía ahí de verdad.

Los papás. Ese era todo el negocio. Un papá o una mamá a las 5:40 de la tarde de un martes con tres niños atrás en el carro y nada descongelado en la casa.

Tú no ibas por la hamburguesa. Tú ibas porque tus hijos podían quedarse corriendo y pegando gritos por un tubo de plástico durante 40 minutos, mientras tú te sentabas con un café a disfrutar un ratico de paz y tranquilidad.

Ese era el verdadero producto. La comida era solo el peaje para entrar.

The Horrors of the McDonald's Playground: A Walk Down Memory Lane ...

El parque clásico que vendía paz. Fuente: A Blumes With a View - WordPress.com / The Horrors of the McDonald's Playground: A Walk Down Memory Lane ...

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Donde los niños se distraían. Fuente: Facebook / Let's visit a McDonald's playground, circa 1981! This one had it ...

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Las cajas grises de ahora. Fuente: Axios / The St. Charles Avenue McDonald's is getting renovated: See the ...

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La competencia que sí mantuvo el parque. Fuente: Chick-fil-A / A New Era of Play: Bridging Nostalgia and Innovation at Chick-fil-A

El primer PlayPlace lo abrieron en 1971 en Birmingham, Alabama, y durante cincuenta años hizo un solo trabajo bien hecho: lograr que los chiquitos le armaran una rabieta a los papás para ir a McDonald's.

Pero llegó el 2020, cerraron todos los parques del país y un montón no volvieron a abrir jamás. Sacaron todos esos tubos cuando metieron un programa de remodelación llamado Experience of the Future.

Y resulta que la famosa Experience of the Future era meternos una pantalla táctil por los ojos.

El mismísimo presidente de la empresa salió diciendo que ni sabía si las piscinas de pelotas tenían futuro.

Mire, señor, usted no vendía piscinas de pelotas... usted vendía 40 minutos de respiro.

Así que ahora no hay mostrador, no hay parque de juegos y no hay ni una sola razón para que un niño de siete años quiera ir. Pura pantalla, una ventana para pedir y la bolsa de la comida.

Y por eso terminamos pagando unos precios que hacen que uno se lo piense dos veces antes de bajarse del carro.

Por unos discos de carne delgaditos, achicharrados, raramente redondos y parejos, que saben a un lejano recuerdo de carne picada.

Uno no los quería porque fueran la gran cosa. Uno los quería porque tenía ocho años y había un tobogán.

¿Y ya viste los locales nuevos?

Los de antes no los confundías con nada. Su techo rojo, sus arcos amarillos gigantes, se veían clarito desde la autopista a 100 kilómetros por hora, hasta para un chamito que ni sabía leer.

Los de ahorita son una caja gris tiesa con un loguito chiquito y la cola del drive-thru dándole la vuelta. Parecen una oficina del Seguro Social pero con freidora.

Le quitaron el color, los muñecos, el mostrador y el parque, y después van y contratan a unos consultores para averiguar por qué el sitio perdió el calorcito.

Por eso, cuando me toca comer comida rápida, prefiero ir a un puesto en la calle, un puesto en un mercado social o Wendy's y sus hamburguesas cuadradas (realmente deliciosas, pero también les falta relleno en comparación a una hamburguesa venezolana).

Y no por un tema político, sino por pura competencia.

Llevan once años seguidos liderando el índice de satisfacción al cliente en comida rápida, y le sacan en promedio 8.5 millones de dólares a cada local, contra los 4 millones que hace McDonald's.

Más del doble, ¡y eso que no todas las franquicias abren los domingos! Cincuenta y dos días al año con las santamaría abajo, y aun así les meten el doble.

Te atiende un chamo de diecisiete años, te entrega la bolsa, te dice "con mucho gusto" y se nota que lo dice de corazón aunque sea en un 70%, lo cual ya es 70% más de humanidad de la que te va a dar una pantalla táctil.

McDonald's gastándose 8.5 millardos en "capacitación de atención al cliente".

Y Wendy's o Burger King facturando 8.5 millones por restaurante simplemente por tratar bien a la gente.

Así que aquí les dejo mi propuesta de consultoría, totalmente de gratis, de parte de todas las madres del mundo:

Vuelvan a montar los parques de juegos

Y no me vengan con una campañita de nostalgia ni con un vaso retro. Hablo de la estructura real: los tubos, los toboganes, una puertita que los niños no puedan abrir por dentro y un banco donde una mamá cansada se pueda sentar a agarrar un aire.

Entiendan qué es lo que la gente les está comprando, porque no es el almuerzo.

Una niña de dos años no tiene idea de si tu comida es mala o buena, no tiene criterio ni paladar para eso. Más bien cree que la hamburguesa es una maravilla porque está parado en un castillo de tubos de plástico.

Esa es la oportunidad. La única oportunidad que tienen.

Los agarras antes de que desarrollen el paladar, y treinta años después van manejando, ven el anuncio en la calle, sienten una afinidad adentro de su ser que no saben ni explicar y terminan entrando.

Eso no es una estrategia de menú, eso es crear un recuerdo. Y ustedes lo cerraron en 2020 para ahorrarse cuatro lochas en limpieza.

Ocho mil quinientos millones de dólares en inteligencia artificial y cursos de atención al cliente... O un tobogán. Saquen la cuenta.

Lcdo. Argenis Serrano 

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